51 años La Promotora
51 años La Promotora

Medio Siglo Promoviendo Vivienda

1967
El primer paso
Todavía hasta el día de hoy, el tema del déficit habitacional en Bolivia sigue siendo uno de los más grandes problemas que enfrentan la población y los gobiernos de turno, como sucede en gran parte de los países latinoamericanos. Hace más de 50 años, antes de la fundación de LA PROMOTORA, este problema era mayor y existían, a diferencia de hoy, muy escasas posibilidades de que las familias puedan encontrar financiamiento para la compra o construcción de una casa. En este escenario, tras algunos meses de gestiones de hombres visionarios, a la cabeza de Don Federico Palazzi, el fundador y presidente del Directorio por varios años, un 2 de agosto de hace 50 años comenzó a funcionar oficialmente la primera oficina de LA PROMOTORA, en pleno centro de la ciudad. De esa manera, se constituye inicialmente con el denominativo de Asociación Mutual de Ahorro y Préstamo para la Vivienda “LA PROMOTORA”, en aplicación del Decreto Ley 07585 del 20 de Abril de 1966. Los demás miembros que participaron en el primer Directorio fueron: José de la Reza, Wálter Jiménez, José R. Montequín, Franklin Anaya, Osvaldo Aguirre, Jorge Blanco, Hernán Calderón y Rony Rojas. Por renuncia de algunos de ellos, fueron designados Humberto Mérida, Jorge Aramburo, Humberto Terán y Heraclio Pozo, siendo designado como primer Gerente el señor Hernán Calderón.
1977
Un edificio que representa la solidez de la entidad
Después de cumplir sus 10 primeros años, en 1977, en el Directorio de LA PROMOTORA comenzaba a circular la idea de construir un edificio propio, que representara y sea una muestra tangible del crecimiento y solidez que había logrado alcanzar la Entidad, financiando la compra o construcción de viviendas. Producto de los buenos resultados financieros de sus primeros años, ya contaba con un terreno propio, adquirido en pleno centro de la ciudad, en la esquina de la calle España y Av. Heroínas. Inicialmente, en el segundo piso de la antigua casona que se encontraba en ese lugar, funcionaban las oficinas de la Entidad. Fue el mismo fundador y Presidente de LA PROMOTORA, Don Enrique Palazzi, quien encabezó el ambicioso proyecto de construcción del nuevo edificio, junto al entonces gerente general, Dr. Rony Rojas, ambos impulsores de la gigante obra. El proyecto fue aprobado por el Directorio y, como paso siguiente, se procedió a conseguir los recursos económicos, a través de la Caja Central, de parte de un organismo internacional llamado Adela, que en esa época era una importante entidad que había financiado a varias instituciones en Sudamérica. Fue entonces que se dio la firma del respectivo convenio.
1980
Momentos críticos
El recorrido de LA PROMOTORA tuvo sus momentos difíciles a lo largo de los 50 años de trayectoria, pero hubo una coyuntura en particular en la que estuvo a punto de cerrar sus puertas, así como las otras mutuales del país. Como está escrito en las páginas oscuras de la historia económica de Bolivia, entre 1982 y 1985, durante el gobierno de la UDP de Hernán Siles Suazo, la hiperinflación llevó a Bolivia a niveles insostenibles de crisis. La historia reciente relata que entre 1980 y 1985 Bolivia estuvo inmersa en un convulsionado contexto político que dejó como secuela profundos conflictos sociales, políticos, regionales y económicos. El crecimiento del PIB en el período fue negativo y muy variable, alcanzando en 1983 su valor más bajo (- 4%). Los sectores más afectados fueron la minería, la industria manufacturera, la construcción, con una disminución de más del 20% entre 1980 y 1985, y, por supuesto, las entidades financieras de todas las categorías.
1986
La nueva etapa de crecimiento
Tal como había previsto un día el Arq. Agustín López Videla, entre los pocos que creían que los peores momentos para las mutuales y el sistema financiero en general iban a ser pasajeros, tras la crisis de la UPD, la economía boliviana recobró cierta estabilidad y comenzó una nueva etapa en la trayectoria de la Entidad. Precisamente, después de haberse frenado la hiperinflación, con el Gobierno de Paz Estensoro, el Arq. López asumió la gerencia general en 1986, con la mentalidad de llevar adelante y reflotar lo más rápido posible la empresa. En 1987 se dictó el decreto que regula a la Superintendencia de Bancos y Entidades Financieras, comenzando un proceso de adecuaciones que se prologaría hasta 1993, cuando salió la Ley para el sector financiero nacional. En ese periodo, LA PROMOTORA normalizó sus actividades de financiamiento de vivienda, consiguiendo algunos recursos por su parte, captando también ahorros en dólares de la gente que comenzaba a recobrar la confianza en el sistema en general.
1996
La recuperación
En 1996, el Directorio y Gerencia General de LA PROMOTORA comenzó a trabajar en el proyecto de un nuevo edifico en el Prado y la maqueta ya estaba en proceso final de aprobación en la Alcaldía. Es un terreno que hasta el día de hoy existe, de alrededor de 1.200 metros cuadrados. Pero, en 1998, cuando ya se estaba pensando en construir la obra, la Superintendencia frena el proyecto, con el argumento de que no debía construirse en una etapa de crisis económica, donde se perdía el valor inmobiliario, además que la inversión que se pretendía realizar perjudicaría a la Entidad en la colocación de créditos y rentabilidad.
2000
Más fortalecida y consolidada
Ya entre 2000 a 2003, LA PROMOTORA estaba , habiendo sobrellevado las etapas de crisis económica del país, tomando las previsiones y los recaudos de no prestar al 100% ni al 80% los préstamos, sino máximo hasta el 75% del valor del inmueble. Por tanto, tenían un 25% de margen de seguridad y en otros casos incluso más. Además, la relación de garantía que tenía en esa época era por cada dólar tres dólares, y con la cartera hipotecaria de un 95%, que siempre se ha mantenido. Entonces, había una solvencia total de la institución.
2006
De Mutual a EFV
A partir de 2006, con el gobierno de Evo Morales, se presentaron nuevos cambios, como la transformación de la Superintendencia en Autoridad del Sistema Financiero (ASFI). Ingresa nueva gente, se dictan algunas reglamentaciones internas, modificaciones y algunas exigencias a las que debían adecuarse rápidamente. Se trabaja en la nueva ley 393 de Servicios Financieros, que modifica casi todo el sistema en muchos aspectos, creando los bancos múltiples, bancos pymes, y se convierte a mutuales en Entidades de Financiamiento de Vivienda (EFV), porque estas empresas siempre han trabajado en ese ámbito. Con esta nueva normativa, ahora la ley demarca para las EFV un 50% para vivienda social, 25 para vivienda común y 25 para consumo y otros, aunque en estas entidades se considera que lo correcto debía haber sido un 50% entre vivienda social y vivienda normal y el otro 50% en consumo, microcrédito, etc.
2017
La Entidad hoy
A la fecha, LA PROMOTORA cuenta con una oficina central en la Av. Heroínas N°111 esq. España ; cuatro agencias, dos ellas en el norte y sur de la ciudad y las otras dos en los municipios de Sacaba y Quillacollo, También cuenta con seis Cajeros Automáticos propios distribuidos a nivel departamental. En 1967, nació como Mutual y había sido concebida como una asociación civil sin fines de lucro; sin embrago, con la promulgación de la Ley No. 393, se transforma en EFV y recibe su licencia de funcionamiento el 20 de noviembre de 2015. Tras este cambio, la Entidad en la actualidad tiene la participación de casi 10 mil socios en su patrimonio, en cumplimiento de la mencionada Ley. Ahora, estos socios, a través de asambleas ordinarias, tienen la potestad de elegir y reemplazar periódicamente a los directores de la Entidad. De esta manera, LA PROMOTORA se ha caracterizado por la consolidación de su patrimonio, con un crecimiento constante, logrando una estabilidad medible en la adecuación plena a los coeficientes del Patrimonio. No presenta problemas en el encaje legal y fundamentalmente ha conseguido la confianza dentro del sistema financiero, a través de la respuesta y satisfacción de los clientes.
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